Tratamiento de baños de decapado agotados

Tratamiento de baños de decapado agotados

Solución actual

Se trata de un método costoso y poco eficiente si lo comparamos con Life Dime. El tratamiento habitual de los baños agotados de decapado es la neutralización con sustancias alcalinas para promover la precipitación de hidróxidos metálicos, principalmente Fe y Zn.

Vertidos peligrosos

La principal preocupación relacionada con el tratamiento de estos residuos líquidos son los metales presentes en forma de sales solubles, que se generan durante los procesos de tratamiento de la superficie metálica, como el desengrase, el decapado, los baños de aleación o el lacado.

Solución alternativa

Life Dime trata los baños agotados de distintos procesos de tratamiento de superficies metálicas. Life Dime proporciona un proceso de bajo coste para recuperar HCl y sales de metales (Zn o Fe), a la vez que minimiza los lodos y el coste de su gestión.

Impacto medioambiental de los residuos líquidos generados en los baños agotados de decapado

Sus propiedades son altamente corrosivas y peligrosas para el medio ambiente y sus efectos sobre los ecosistemas a los que fuesen vertidos podrían ser de gran gravedad:

  • – La hidrólisis de sales ferrosas a hidróxidos ferroso-férricos, insolubles en agua, da como resultado sedimentos ocre.
  • – La reducción del oxígeno disuelto en el agua producida por la reacción anterior disminuye el poder regenerador de los ríos.
  • – La proliferación de bacterias ferruginosas y depósitos ferríticos que afectan a la flora y la fauna.
  • – Las altas concentraciones de Fe impedirían que estas aguas se pudiesen utilizar para la producción de alimentos, o para su uso doméstico o industrial.

Toxic nature of certain additives used in metal surface treatment solutions such as corrosion inhibitors and surfactants with harmful effects to the environment.

  • – Contents of non-ferrous metals such as Zn, Cu … in the pickling/galvanizing baths.
  • – Gaseous emissions (nitrous and HCl gas) during the process.
  • – Liquid emissions due to subsequent washes.
  • – High salinity and organic load of effluents derived from the physio-chemical treatment of exhausted baths.

Generación de efluentes en el tratamiento de superficies metálicas

Los principales problemas ambientales derivados del tratamiento superficial de superficies metálicas se relacionan con el consumo de energía, agua y materias primas, los vertidos a las aguas superficiales y subterráneas, los desechos sólidos y las condiciones del entorno al cesar las actividades.

Las principales preocupaciones relacionadas con la contaminación del agua son los metales que se vierten como sales solubles, ya que se generan varios efluentes líquidos durante los procesos de tratamiento de la superficie del metal, como el desengrasado, el decapado ácido, los baños de aleación o el lacado.

La neutralización, además de ser económicamente costosa para las industrias del metal, es poco eficiente mediambientalmente debido a la alta salinidad que conserva el efluente después de ser tratado y a la generación de grandes cantidades de lodo que deben volver a tratarse mediante inertización antes de ser enviados al vertedero. Además, este procedimiento no permite la recuperación de ninguna materia prima o subproducto.

Generación de residuos en procesos de decapado

El decapado (descalcificación química) es el procedimiento químico más común para eliminar impurezas como manchas, contaminación inorgánica, óxido, óxido de superficie y otras impurezas de la superficie de los metales. El ácido clorhídrico (HCl) es el ácido decapante utilizado para realizar la reacción química.

El ácido se vuelve más diluido y menos efectivo con cada uso y, una vez que la concentración de HCl no es suficiente, no se puede seguir utilizando y se debe desechar. Cuando el ácido se ha diluido demasiado como para ser eficaz, el baño se ha de sustituir por uno nuevo con una nueva carga de HCI.

Aunque se pueden usar diferentes ácidos como ácido decapante, el HCl es el preferido para el proceso de decapado, ya que es el que permite una velocidad de limpieza más rápida a temperaturas normales en comparación con otros ácidos utilizados para el proceso de decapado.

El resultado final de este proceso de decapado es que todas las capas de impurezas se disuelven como iones en la solución ácida. Este proceso de decapado genera una gran cantidad de baños agotados que contienen las sales metálicas disueltas de hierro, cromo, cobre, níquel y zinc, así como ácido libre combinado y residual.

La naturaleza corrosiva de estos baños agotados se debe a la presencia de ácido y metales residuales y es por esto que se les considera residuos líquidos altamente tóxicos y peligrosos (ácidos de decapado: LER 11 01 05 *).

El decapado se usa ampliamente para la desincrustación y limpieza en varios procesos de fabricación de acero y también es un paso crucial en el proceso de galvanización. La galvanización es un proceso de protección contra la corrosión para acero, hierro o aluminio en el que el metal se recubre con zinc para evitar que se oxide.

El proceso de galvanización consiste en sumergir los componentes limpios de acero, hierro o aluminio (después de un proceso de decapado) en zinc fundido, cuya temperatura oscila los 450° C.

Una serie de capas de aleación de zinc y hierro se forman mediante una reacción metalúrgica entre el hierro y el zinc que crea una fuerte unión entre el acero y el revestimiento. Esta técnica requiere una gran cantidad de agua durante sus etapas, lo que genera grandes volúmenes de aguas residuales cargadas con sólidos suspendidos y metales nocivos para la salud y el medio ambiente (por cada tonelada de pieza galvanizada se producen 70 kg de baño agotado).

Por lo tanto, este tipo de baño agotado también se considera tóxico y peligroso debido al zinc que se agrega a la mezcla usada de decapado.